Una política de viajes que nadie sigue no sirve de nada. Las que funcionan tienen tres cosas en común: son simples, tienen un solo responsable de aprobación y se aplican siempre igual, sin excepciones informales.
Regla 1: bandas de presupuesto claras por tipo de viaje (interno, regional, internacional) y por nivel del puesto — no un techo único para toda la empresa.
Regla 2: un solo circuito de aprobación, no cinco personas distintas según el área. Cuanto más simple el paso, más se respeta.
Regla 3: proveedores por default (aerolínea, cadena hotelera, agencia) para sacar la fricción de decidir cada vez de cero. Esto además es lo que te permite negociar mejores condiciones por volumen — que es exactamente lo que hacemos en Kyro Corporativo con cada cuenta.
